… O quizá debería decir supervivientes de cáncer de mama, porque así se les llama desde el minuto 1 de la detección de su enfermedad… y desde el minuto 1 deben continuar realizando ejercicio, si ya lo hacían o empezar a entrenar si eran personas sedentarias, y no me refiero solamente a la movilidad articular y al ejercicio aeróbico, cómo ya os adelantaba en el post anterior…

Hoy os quiero hablar de la conveniencia de que las personas que han pasado por un cáncer de mama realicen trabajo de fuerza. El miedo y el desconocimiento son los principales factores que contribuyen a no realizar ejercicio físico durante el tratamiento con cáncer. Ello sumado a los efectos secundarios del tratamiento como la fatiga, el cansancio o las náuseas, lo alejan todavía más, ya que muchas mujeres creen que el entrenamiento intensificará dichos efectos secundarios y en lo que al entrenamiento de fuerza se refiere, todavía más, nada más alejado de la realidad. Hoy por hoy, gracias al apoyo de literatura (Dieli et al, 2017, Winters-Stone et al, 2017, Galvao et al, 2010…) y, por mi parte, de la propia experiencia, sabemos que el entrenamiento de fuerza, bien supervisado y con una progresión adecuada, no tiene repercusiones en el riesgo de linfedema en pacientes operadas de cáncer de mama(Dos Santos et al, 2017), pero si tiene muchos beneficios, como puede ser la reducción de la fatiga (Serra et al 2017), el aumento de la densidad ósea, la reducción de peso (Dieli et al, 2017), cuestión de gran importancia en la recidiva de un cáncer como el de mama y que se hace duro de abordar por las pacientes a quienes, en muchos casos, se les provoca una menopausia prematura y se ven engordar, sin entender, en muchos casos el por qué de ese gran aumento de peso… “si yo nunca antes había estado así”, es cierto que con la menopausia, el metabolismo cambia y disminuye el gasto, cuestión que es difícil de asumir por muchas mujeres que pretenden volver a su vida anterior, y aunque en su vida ha habido un antes y un después, este después no tiene que convertirse necesariamente en algo tan negativo si se toma como una oportunidad para un cambio de hábitos y esto es algo que me han enseñado en la práctica ellas, mis clientes… el entrenamiento, con una parte fundamental en la fuerza, puede ser uno de los pilares en ese cambio de hábitos con muchos beneficios, entre otros esa pérdida de peso, o la no ganancia del mismo… y es que la obesidad es uno de los principales contribuyentes modificables a la mortalidad por cáncer de mama debido a su asociación con una mayor recurrencia y una tasa de supervivencia global disminuida. La obesidad estimula la progresión del cáncer a través de la inflamación crónica de bajo grado en el tejido adiposo blanco, lo que lleva a la acumulación de macrófagos de tejido adiposo. Una intervención de ejercicio aeróbico y de resistencia de 16 semanas atenúa la inflamación del tejido adiposo en sobrevivientes de cáncer de mama posmenopáusicas obesas. Los futuros grandes ensayos aleatorios están justificados para investigar el impacto de las reducciones inducidas por el ejercicio en la inflamación del tejido adiposo y la recurrencia del cáncer de mama segun otro estudio de 2017.

Los que hayáis leído el post anterior, os acordareis de la frase “nunca más, más de dos kilos con ese brazo”… aunque espero que no la vuelvan a escuchar las personas que sufren o han sufrido un cáncer de mama, porque acentúa el miedo que ya tienen… esto no quiere decir que no se deban prestar cuidados más que exhaustivos durante los primeros seis meses- año, después de que a una persona se le hayan extirpado ganglios axilares, en una operación para extirparle un tumor… y seguir teniendo cuidado… siempre… (pero bueno, ese es tema para otro día… ) si bien, cómo intento explicar en este post, el trabajo de fuerza no entraña peligros para una superviviente de cáncer de mama, siempre que se haga con una buena planificación, que implique una progresión adecuada.

Según un estudio, por elegir uno de los ya numerosos trabajos sobre el entrenamiento de fuerza con pacientes de mama, realizado con 255 pacientes, publicado en 2016 por Kassen y otros , la disfuncion muscular y la sarcopenia (disminucion de fibras musculares), se han asociado con un pobre rendimiento, un mayor riesgo de mortalidad y mayores efectos secundarios en pacientes oncológicos. En este estudio, se llegó a la conclusión, al comparar las diferencias siginificativas entre las pacientes y los individuos sanos, la necesidad de ejercicio físico lo mas pronto posible con el fin de prevenir o contrarrestar la perdida de función muscular despues de la cirugia curativa, asi como las consecuencias de la terapia neoadyuvante.

Este es un estudio reciente pero, en los ultimos años ya son muchos los que han llegado a esta conclusión…la necesidad de que las pacientes con cancer de mama hagan ejercicio, desde el minuto uno de la deteccion de cáncer, y que éste no debe limitarse a un mero paseo… Parece clara, la importancia de un entrenamiento

Otro estudio tambien de 2017 ( Dieli-Conwright et al) destaca que el entrenamiento de fuerza puede reducir la inflamación y mejorar los perfiles de la vía de la insulina, pero la magnitud y el grado de beneficio del ejercicio pueden depender de si las mujeres ganaron fuerza, un posible marcador de cumplimiento con el entrenamiento y / o bajaron de peso durante el ejercicio.

Por su parte, Serra y otros apoyan lo anterior con un estudio piloto en el cual afirma que la disminucion de la fatiga, la mejora de la función física. y la calidad de vida que se consigue gracias al entrenamiento de fuerza puede estar relacionado con reducciones en la inflamación sistémica y específica de tejido. Este estudio piloto examina la hipótesis de que el entrenamiento resistido induce cambios en la inflamación sistémica y específica de tejido que contribuyen a mejorar la función física y conductual en supevivientes da cáncer de mama posmenopáusica. Los resultados preliminares sugieren que un programa progresivo de entrenamiento de fuerza reduce de manera efectiva la inflamación plasmática y tisular específica, y estos cambios se asocian con reducciones de la fatiga y una mejor función física y del comportamiento en estas supervivientes.

Estos estudios y otros que se vienen publicando desde finales de la primera decada de este siglo, apoyan el hecho de que las supervivientes de un cancer de mama deben relizar ejercicio, pero no sólo ejercici aeróbico, sino también ejercico de fuerza, eso si, siempre un entrenamientocon una progresión adecuada, que va a ser mas larga que en personas que no han pasado por la enfermedad, debe estar prescrito de forma individualizada y debe adaptarse a las necesidades personales de cada momento.

Todo lo que os he contado en esta ocasión, no quiere decir que la persona que no lo haga, automáticamente va a empeorar… a mí me gusta decir que es un grano más en el granero (aquel que me decian cuando esta ba en el colegio…”un grano no hace granero pero ayuda al compañero”), creo sinceramente en ese “granero” tanto en el desencadenamiento de las enfermedades, como en su curación, así cómo en algo casi tan importantecomo lo anterior, que es la calida de vida…

4 Comentarios
  1. FERNANDO GUERRERO CAYUELA 7 meses

    Hola, felicidades por el post. Es bastante completo, evidenciado y actualizado. Me gustaría ver algunos de esos trabajos. Por favor podrían facilitarme las referencias completas?
    Un saludo y enhorabuena de nuevo. Gran trabajo.

    • Autor
      Rosalia 7 meses

      Hola Fernando,
      Antes de nada muchas gracias por tu respuesta. El post intenta dar una visión sencilla y fácil de entender para dar a conocer el entrenamiento de fuerza con estas pacientes, que es bastante desconocido. La bibliografía te la he enviado a tu correo electrónico. Cualquier duda, no dudes en volver a contactar. Un saludo

  2. Roberto Muñoz Ortega 7 meses

    Hola soy entrenador personal, y me gustaría seguir reforzando me en este mundo para poder seguir ayudando a mujeres.
    Me encantaría ver trabajos suyos

    • Autor
      Rosalia 7 meses

      Hola Roberto. Gracias por tu interés, pero hace ya años que no publico trabajos, ya que hoy los hay de una gran calidad en bases de datos. Si quieres profundizar, te recomiendo que hagas una revisión bibliográfica. Yo utilizo el buscador del NCBI. Un saludo

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