Hola reader, como estás.

Soy César del Río, Director de BMT y responsable de las formaciones internacionales.

Después de unas semanas de mi vuelta por tierras Sudamericanas, me he decidido a escribir este post de mi experiencia y conclusiones de esta primera visita a Ecuador (seguro que habrá más) en la que no solo os voy a contar dicha experiencia desde el ámbito profesional; también os voy a mostrar algunos aspectos más cotidianos de la semana que pasé allí y que me dejó con muy buen sabor de boca. Tanto en lo profesional como en lo humano.

Lo primero de todo que quiero decir es que ECUADOR como país me HA SORPRENDIDO MUY GRATAMENTE; sin tener apenas referencias del mismo, tan solo la idea de que el Ecuatoriano durante muchos años emigró a España a buscar trabajo, mi impresión inicial era que me iba a encontrar un país muy atrasado y…Mi grata sorpresa ha sido justo lo contrario. ME HA ENCANTADO ECUADOR!!!

Además, si tienes la suerte de tener a un buen anfitrión es todo mucho más fácil, y yo si que la tuve. Mil Gracias a mi amigo JUAN CARLOS SIMBA, director de Fisiolab Edusalud, que me trató casi como a un hermano (yo creo que mejor)

Empiezo por la parte profesional. He tenido el honor de ser el primer Europeo que estaba en Quito para dar formación a Fisioterapeutas, y eso, además de ser un gran honor también era una gran responsabilidad.Tenía la oportunidad de poder mostrar el método BMT en el formato intermedio, lo que nosotros marcamos como nivel BMT TRAINER, y enseñar a todos los participantes herramientas que aúnan los últimos avances en neurociencia con el proceso que hemos desarrollado en BMT basado en la evidencia clínica y, parece que el resultado fue muy satisfactorio.

17 nuevos Trainers BMT fuera de España, y de ellos una persona especial; Silvia, que vino de CHILE para tomar la certificación apostando por el conocimiento que aportamos desde BMT para ser mejor con sus clientes/pacientes.

Pero no todo va a ser trabajo, y este post quería plasmar también ese aspecto más humano, más del día a día y casi desde nada más aterrizar en el aeropuerto empezó eso, el día a día.

Juan Carlos me recoge y nos vamos en coche a Azogues, un bello pueblo en el sur del país, que me recordaba mucho a la zona de Guipuzkoa, en el que tenemos mi primera sorpresa; al día siguiente ibamos a subir al Cojicambo, a 3000 m de altura, y me esperaba un día de escalada!!

¡Qué sorpresa! Encantadísimo de la vida. Hay dos cosas que me encantan hacer; una es conectar con la naturaleza..; la otra es salir de mi zona de confort…Así que tenía de las dos una buena ración, y el día fue fantástico.

Ah, y de postre (nunca mejor dicho) me llevaron a cenar carne de Cuy, que aquí os muestro lo que es y…si, me lo comí todo, jeje. 

Siguiente día fuimos a CUENCA,una de las ciudades más bonitas del país declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Ciudad de colores, de muchas iglesias y con vistas espectaculares. Allí entramos en una especie de parque multi-aventura en el que hice un poco el mono y disfruté como un niño.

Y tocó regresar a Quito, vaya viaje más largo en coche!!! se me hizo eterno!!

Y ya por fin llegó el día del curso. Impaciente y expectante, todo estaba preparadísimo, nada podía fallar. Y así fue, 3 días de conocimiento, de aprendizaje recíproco (nunca dejes de aprender) y 17 nuevos certificados BMT Trainer.  Me sorprendió gratamente el nivelazo de todos los participantes, y lo que más me gustó fue el espíritu de humildad que se respiraba. No ví en ningún momento sensaciones de competitividad entre ellos, más bien lo contrario. El ambiente era de crecimiento desde el bien común, si somos mejores profesionales al final el paciente recibirá esa energía…No había piques, no había malos rollos…

FELIZ, es la palabra que definiría mi sensación esos 3 días.

Y finalemente, el lunes tocó volver a casa, y la verdad se me hizo corto el viaje de vuelta, pese a las 17 horas que tuve que pasar hasta llegar. No sé si sería la satisfacción del trabajo realizado, las ganas de volver con las que me fui, o el Cuy que me comí, jeje pero os aseguro que fue el viaje que más agusto hice de los que he realizado ya.

Y nada, en 2018 volveré porque Ecuador merece que la Readaptación Neuromuscular avance, porque Ecuador necesita que haya Redaptadores Neuromusculares que mejoren la calidad de vida de sus habitantes. Así que amigo Juan, prepara otro Cuy de esos que tanto te gustan que pronto nos veremos por tu tierra.

Ciudadano de un lugar llamado MUNDO

 

Pd: Si te sientes nacionalista, te aconsejo que viajes…Seguro que se te pasa.

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