Hace unos meses, a raíz de ver que varios futbolistas de élite que habían sufrido esta lesión, tras unos misos, de nuevo la misma lesión. Incluso creo recordar que hubo uno que la sufrió 3 veces. Me hizo reflexionar al respecto y pensar en ¿POR QUÉ? podía ocurrir esto; ¿es por culpa del azar o puede haber algún factor objetivo que pudiera ser potencial causa de esto?

Entonces empecé a tomar datos de casos que recibía con esta patología y me di cuenta que en la mayor parte (por no decir en todos) había dos elementos comunes.

  1. El primero es que la cicatriz que tenían a la altura de la inserción de los músculos de la pata de ganso superficial estaba adherida y creaba restricción mecánica, en unos casos más y en otros algo menos, pero en todos restringía. (Te dejo este video donde se observa como “entran” para coger la plastia que luego servirá como nuevo “ligamento”)

2. El segundo es que en todos los casos, el output total de contractibilidad de la flexión de rodilla en máximo acortamiento era considerablemente inferior al de la otra pierna, por tanto se podía sospechar de una pérdida de control motor en aquellos músculos.

Por tanto, llegué a la conclusión de que si después de un proceso óptimo de readaptación y posterior vuelta a la actividad deportiva se vuelve a producir dicha lesión, algo estaba fallando en dichos procesos y sobre todo. Algo se podría aportar para que el fallo fuera cero.


En este artículo abordo un tema bastante conocido sobre todo en el ámbito deportivo como es la lesión del Ligamento cruzado anterior (LCA) y de cómo muchas veces el tratamiento de recuperación no es suficiente para devolver la mayor funcionalidad posible a la articulación de la rodilla.

Vídeo explicativo de la anatomía de la rodilla y cómo se produce dicha lesión.

Quiero explicar esto desde la visión que me otorga el haber trabajado con clientes con esta patología, en diferentes fases de su recuperación; sobre todo, y es lo que más me preocupa, en los casos en que según los procesos médicos y de readaptación ya tiene el paciente el ALTA y realmente no es así como aparenta ser.

Dicho de otro modo, voy a intentar explicar secuelas post quirúrgicas que no se aprecian en las pruebas de valoración actuales como RX o resonancias magnéticas además de disfunciones que no se logran eliminar con el trabajo específico de readaptación y fortalecimiento que se realiza en los procesos actuales de recuperación.

Abordar una disfunción neuromotora será CLAVE para una adecuada recuperación”

Mi objetivo no es poner en cuestión lo que hasta ahora se realiza; más bien es ver las carencias y como eliminarlas y/o minimizarlas al máximo.

En definitiva:

sumar para avanzar hacia el menor error posible.

Siempre que hay una cirugía, para entrar a la articulación se tiene que abrir las diferentes capas de tejido que tenemos desde más superficial hasta la articulación, como has visto en el vídeo de arriba, por lo que de más a menos superficial nos encontramos es: piel, grasa subcutánea, fascia superficial y articulación.

La FASCIA no solo une partes de nuestro cuerpo, sino que también junta numerosas ramas de la medicina” (Bienfait, 1999)

Detengámonos en piel y fascia; se sabe que la piel pero sobre todo la fascia tiene innumerables propioceptores que informan de su estado en todo momento y también se sabe que una alteración en este tejido hace que se pierda o mejor dicho, se altere dicha capacidad propioceptiva, por tanto, ¿piensas que un corte sobre esta alterará dichos mecanismos? La respuesta es clara:

Sí, por supuesto.

Además dicha fascia funciona también como una red continúa de transmisión de estímulos mecánicos entre diferentes articulaciones, por tanto, si alteramos dicha red, ¿piensas que su capacidad de transmitir tensión se verá alterada? Vuelve a ser una respuesta clara:

Sí, por supuesto.

 

fascia1

Estructura de la fascia vista a través de un microscopio

Por tanto, las respuestas que me encontré en los casos que explicaba anteriormente adherencias y pérdida de output total de fuerza, te las acabo de responder.

Ahora tenemoss claro que una cirugía tiene “daños colaterales” que son los que son, y si somos conscientes de ellos, podemos minimizar los “efectos secundarios” que acarrean.

Aquí es donde me vuelvo a detener.

¿Realmente somos conscientes de hasta qué punto estos efectos secundarios son importantes en el proceso de recuperación?

Como ya comentamos en un artículo anterior sobre los mapas motores, nuestro sistema nervioso se encarga de regular la tensión (tensión activa) de nuestros músculos, pero ocurre que debido a esa pérdida propioceptiva estos músculos quedan “olvidados” en estos mapas motores y nuestro cerebro crea un mapa motor alternativo, una compensación para suplir esta falta de información.

“Encontrar estos “eslabones débiles neurológicos será clave para no perder el mapa motor ideal”

Y es en este nuevo escenario donde empezamos a rehabilitar; primero mejorando la tensión pasiva través de diferentes técnicas fisioterapéuticas que tienen por objetivo recuperar el tejido dañado para seguidamente empezar con el proceso de readaptación en el que se mejora progresivamente la capacidad de generar tensión activa, pero…

¡ESTAMOS EN UN MAPA MOTOR ALTERNATIVO!

La tensión activa se recupera: pero no en el mapa motor óptimo, en el que todos nuestros músculos se encuentran dentro de dicho mapa.

Por consiguiente, lograremos el 100% de recuperación en el Plan B, y por tanto no llegaremos nunca al 100% del mapa motor ideal, con lo que esto conlleva.

Te voy a poner un ejemplo:

Imagina una orquesta musical.

No solo se pierde eficacia sino que podemos perder también funcionalidad y por tanto incrementar el riesgo de recaer en la misma lesión o derivada de ese “mapa alternativo”

El director tiene que crear una melodía a través de los diferentes músicos. Todos en armonía logran el 100% del “mapa ideal” pero por circunstancias, varios músicos no pueden tocar y entonces el director ordena al resto hacer la misma melodía pero creando un “mapa alternativo”; seguro que algunos músicos se esforzaran más para lograr la melodía que el director ordena pero NUNCA llegara a ser perfecta al 100%, es más, este esfuerzo creará un desgaste en ellos por lo que la melodía tenderá a perder su armonía. Por tanto, si entrenamos a la orquesta en este escenario ¿creéis que lograremos la armonía melodía al 100%?

Pues esto es a groso modo lo que ocurre cuando trabajamos una recuperación fuera de ese “mapa ideal”.

Link de la imagen

¿Y que es lo que nosotros planteamos?idea BMT

Pues restablecer ese “mapa ideal” mejorando al 100% todos los músculos asociados entre sí que han perdido su capacidad propioceptiva y con ello que “todos nuestros músicos toquen en armonía la melodía que el director les pide“.

Así minimizaremos el riesgo de lesión asociada a un mapa incorrecto e incrementaremos los niveles de rendimiento.

Desde el Entrenamiento Neuromuscular Voluntario buscamos detectar TODAS las pérdidas de propiocepción y reajustando las cadenas neuromecánicas corticales, es decir, recuperando esa pérdida propioceptiva en aquellas zonas estratégicas que alteran el output total, logramos restablecer el adecuado mapa motor, minimizando el riesgo de recaída en la misma lesión y logrando una recuperación funcional perfecta, no solo de la estructura, sino también de la función.

 

Estoy seguro de que el futuro en la recuperación/readaptación de dicha lesión incluirá el restablecimiento de la propiocepción perdida y la optimización del sistema muscular a través de los correctos mapas motores cerebrales

Para despedirme, te voy a dejar un vídeo que realizamos con Willy Caballero, futbolista profesional, en una de las sesiones que trabajamos con él.

 

César del Río

Desarrollador del ENV
Director de BMT
REFERENCIAS UTILIZADAS:
La mayor parte del desarrollo de nuestras herramientas viene en base a la experiencia de César del Río. No obstante, exponemos algunas referencias bibliográficas y científicas en las que hemos basado nuestro aprendizaje/conocimiento.
ESTUDIOS DE EVIDENCIA CIENTÍFICA:
  1. Simic, L. Sarabon, N. Markovic, G. Does pre-exercise static stretching inhibit maximal muscular performance? A meta-analytical review. Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports. Volume 23 ,Issue 2 , pages 131–148 , April 2013.
  2. Kay AD, Blazevich AJ. Effect of acute static stretch on maximal muscle performance: a systematic review. Med Sci Sports Exerc. 2012 Jan;44(1):154-64.
  3. Shrier, I. (2002). Does streching help pevent injuries. En MacAuley, D., Best, T. (Eds.), Evidence-Based Sports Medicine, London: BMJ Books.
FISIOLOGIA NEUROMUSCULAR:
  1. Purves, D., Augustine, G., Fitzpatrich, D., et al. (2007) Neurociencia. Panamericana.
  2. Puelles, L., Martínez, S., Martínez de la Torre, M., (2008) Neuroanatomía. Panamericana.
  3. Izquierdo, J.M., Barbera, J. Lecciones de neurocirugía. (1992) Universidad de Oviedo.
  4. Manual CTO de Medicina y Cirugía. 8a edición. (2011). Neurología y neurocirugía.
  5. Manual AMIR. 6a edición (2014). Neurología y neurocirugía.
  6. J.L.Conel, The postnatal development of the human brain cortex. Harvard University Press, Cambridge, Mass, 1959.
  7. Hillman C. H. et al. (2009): “Aerobic fitness and cognitive development: event-related brain potential and task performance indices of executive control in preadolescent children”. Developmental Phychology, 45.
  8. Aberg M. et al. (2009), “Cardiovascular fitness is associated with cognition in young adulthood”, PNAS.
  9. Page, P. 2012

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